jueves, 5 de febrero de 2009

HOMENAJE A MI PADRE

Dice no haber sido nunca feliz. Y me parte el alma, y me siento culpable en gran medida de que "a estas alturas del partido" ese sea el amargo balance de su vida. Haría cualquier cosa en el tiempo que nos quede por compartir para que cuando alguno de los dos nos vayamos, lo hagamos pensando que querernos tanto mereció la pena. En fin, ya estoy llorando... A ver qué sale.
La infancia de mi padre fue dramática. Vivió la muerte de su único hermano -el mayor, el líder, el referente-cuando sólo tenía siete años... Una meningitis terrible cubrió de sombra para siempre a aquella familia, papá quedó enfermo también un tiempo, contagiado del tío Juan y mi pobre abuela perdió la razón, era demasiado el sufrimiento. Así que convirtió la vida de su hijo menor en un maldito infierno del que no tuvo otro remedio que escapar.
Con dieciocho años, una maletita de cartón y mucho miedo en el cuerpo emigró a Madrid. Supongo que fueron días de frío, soledad,lágrimas, impotencia y mucha necesidad; y me da tanta rabia... Es muy injusto.
Mereció otra vida. Es un hombre profundo y especial que no ha tenido la oportunidad de demostrar todo lo que yo sé que tiene escondido en el alma. Él no lo sabe, pero tiene alma de poeta...( Y disculpa lo que te voy a decir porque para mí sabes que es un piropazo. Si hubieras leído, si hubieras podido profundizar en tantas cosas que están ahí y no conoces, serías republicano. Y no habría quien te bajara el puño. También eres "rojo" y no lo sabes... No te me enfades, pero hay vida inteligente más allá de Aznar y tu COPE)
En fin, sigo con su historia.
Encontró trabajo como aprendiz de relojero y vivía en una pensión que casi no pisaba porque necesitaba pasar demasiadas horas al día doblado y pegado a la lupa. Recorría Madrid a pie porque no le sobraban ni unos pocos céntimos para pagar la guagua.
Era un tío atractivo, tuvo amores, supongo que desengaños y amarguras y entre tanto luchaba contra los elementos más adversos para salir adelante y lograr una vida mejor.
Consiguió alquilar su propia tiendita y dispuso en ella una decena de relojes y despertadores y su taller. Y trabajó mucho. Día y noche dejándose las pestañas entre manecillas, pasadores, engranajes y sonerías....
Llegada ya la treintena y loco por casarse, harto de tanta soledad, conoció a mamá. Una Nochevieja. Él se dijo que aquella belleza morena de pelo largo y vestido rojo era suya y sí, lo fue. Siempre me cuenta entre lágrimas que mi abuela se opuso a la boda. No quería casar al "niño" porque todas, según ella,"eran unas golfas que iban por la tienda". Y vamos, que le amargó el día y casi el matrimonio. Pobre abuela Benita, nunca superó ver morir a ese niño que era su ángel y pensar que papá se iba detrás. La abuela fue una víctima del dolor. Sé que hizo mucho daño. Pero a mí me amaba, lo sabes papá. Me cuentan que hasta que yo no nací no volvió a sonreir. Me dio tanto cariño... A mí, sí. Y tengo que decirlo. Porque la echo de menos. Me siguen faltando su regazo y su ternura. Sus nanas. "Mi niña se va a dormir en una cuna de flores, y por cabecera tiene la virgen de los dolores..."
La situación económica prosperaba y la pobre relojería se convirtió también en joyería y después en platería... Se pudo comprar el local y vinieron años de bonanza.
Entre tanto nací yo, y tres años más tarde Eva. (También le debo unas palabras, y llegarán). No voy a enumerar todos los disgustos que le hemos dado. La verdad es que, sobre todo yo, no hemos sido fáciles. Ahora soy madre y entiendo todo tanto... Lo siento papá.
Siento ser un perro verde, lamento que nunca se me haya entendido en casa. No sé qué hacer ya... Porque no quiero cambiar. Porque yo tampoco entiendo muchas cosas pero no reprocho nada. Porque te aseguro que no he buscado todo lo que se me ha venido encima. Porque intento ser buena persona, y buena madre, y buena amiga, y te adoro.
Hace un par de años viví el momento más duro de mi vida. Eva me llamó y me dijo que algo no iba bien. Que estabas muy malito. Que podía pasar cualquier cosa... Nunca te lo he contado pero me desmayé de dolor. Quise dejarlo todo y volver a tu lado. Yo también estaba sufriendo mucho por entonces, y aguanté el tirón. Por ti. Por la ilusión que depositaste en mi "estabilidad", en un futuro de burguesita con familia perfecta y dúplex con columpio en el jardín y domingos por la tarde... Como diría Sabina.
He vivido tu enfermedad como propia. Porque no puedes irte. Le pedí hasta al dios en el que no creo que no te fueras antes que yo. Recé, ¡¡¡¡¡Yo recé!!!!. Creo que no podría soportarlo. Yo sin ti no tengo sentido... No puedo hacerme a la idea.
Papá, a los dos se nos cayeron las alas y no nos rendimos,somos fuertes y nos tenemos. Sólo contigo puedo hablar sin pronunciar ni una palabra. Nadie me conoce como tú. Sé que nadie me ha amado como mi padre.
Intento sobrevivir. Y sonreir. Por Julia, y por ti.
Cuidate mucho. Mira por dónde yo sabía que este texto se convertiría en una carta, en una declaración de amor...
Quiero que algún día podamos decir que fuimos felices, aunque fuera por un ratito. Quiero ver brillar tus ojos y darte paz.
Gracias por darme a mí la vida, por entregarme la tuya. Y perdóname el dolor alguna vez...
Intentaré que algún día estés orgulloso de tu "ovejita negra".

6 comentarios:

  1. Estoy algo asustado por ser el primero en dejar algún comentario, y además no sé si este texto me viene grande. Pero bueno allá va.
    Me he emocionado... y me he sentido muy identificado con algunas de tus situaciones porque en estos instantes estoy sobrellevando un momento de mi vida en el que me enfrento a mi madre por tener una ideología contraria a ella, sin embargo ella alega que aún soy muy joven para tomar ninguna decisión. Espero que encuentres aquello que andas buscando.

    ResponderEliminar
  2. Una alumna de 1ºB:
    María, que pasada, cuanto has sufrido en la vida (no me esperaba que tanto), y tu padre... Perdón por la expresión pero que chungo.
    Tiene que ser muy duro que se te muera casi el único y verdadero apoyo que vas a tener en tu vida. Porque a mí me han dicho que salvo en tus padres y hermanos, en esta vida no te puedes fiar completamente de nadie, porque hay muchos amigos que te apuñalan por la espalda, aquellos en los que un día confiaste...

    ResponderEliminar
  3. María he llegado hasta aquí de casualidad y este espacio en particular me llamó la atención, yo tuve un padre ejemplar y desgaciadamente ya no lo tengo hace años, es muy duro quedarse sin ese amor, pero es la vida...nos llena muchas veces de regalos y otras tantas de pérdidas, yo también tengo una especie de homenaje a mi padre en mi blog. El cuento "dolor adentro"es en honor a él. desde ya estás invitada a "vení que te cuento" para que podamos compartirlo...saludos annabel

    ResponderEliminar
  4. Intentaré imprimírselo a quien tú y yo sabemos, le va a llegar al corazón como todo lo que haces, siempre has tenido algo especial con él, y eso me reconforta y me da algo de envidia,pero envidia bonita y me alegro por ti. Nos tienes más cerca de lo que crees. Rafita me pregunta muchos días que cuando vamos a veros, odio la falta de tiempo de esta mierda de mundo que estamos creando. Ojalá estuvierais más cerca. De alguna forma espero que ese problema algún día se subsane. Estoy a tu lado aunque no te lo sepa demostrar. Has removido mis sentimientos y mis lágrimas, gracias

    ResponderEliminar
  5. Hola soy claudia garcia y vengo muchas veces por que escribes tan bien que me gusta leerlo
    El homenaje a tu padre es precioso

    Adiós

    ResponderEliminar
  6. Me parece precioso lo que has escrito en homenaje a tú padre. Me gusta tu blog. kiara

    ResponderEliminar